Todos nos hemos preguntado alguna vez ¿Qué haría si supiera que hoy es mi último día?. Las respuestas son tan variadas como variados somos los seres humanos. Y definitivamente todos en algún momento, nos hemos cuestionado que pasaría si fuéramos inmortales.
La primera respuesta lógica es que estaríamos acostumbrados a ello y en consecuencia la inmortalidad no tendría nada de novedoso. Pero cuestionarnos que pasaría si la condición de inmortales cambiara súbitamente en la actualidad, las respuestas podrían ser muy creativas.
Al parecer podríamos estar cerca de alcanzar niveles de vida mucho mejores de lo que hemos logrado hasta hoy. Especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España (CNIO), aplicaron con éxito la primera terapia “contra el decaimiento del organismo asociado al envejecimiento”. El tratamiento actúa directamente sobre los genes. Este procedimiento aumentó la expectativa de vida en ratones adultos entre un 13% y un 24%.
El tratamiento está en fase experimental, pero según los primeros resultados no posee efectos secundarios; y pronto podría ser aplicado en humanos. Si esto se lograra, nuestra expectativa de vida podría maximizarse y llegar a vivir mucho más de lo que ahora es posible.
Andrés Gutiérrez M. agutierrez@monumental.co.cr @andrescr13
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