Unir a dos personas explosivas; en todo el sentido de la palabra, en el mismo sitio a veces no suele ser la combinación más segura. Unir a dos artistas que han llenado titulares en la prensa rosa a raíz de sus “malos comportamientos” sólo podría tener dos resultados, éxito o caos total; en una mezcla así no hay medias tintas.
Todos o casi todos conocemos ampliamente los líos judiciales en los que se ha metido Lindsay Lohan. Arresto domiciliario, trabajo social y otras consecuencias han sido el resultado de sus malos comportamientos. A lo mejor si no fuera una estrella a nadie le importaría lo que haga en su tiempo libre. Pero como es todo lo contrario, sus fotos han llenado portadas de revistas.
Y que decir de James Deen. Es un actor porno. No es tan mal portado como Lohan, realmente es de los “chicos buenos” de Hollywood. No se mete con nadie, no tiene problemas con la ley, paga sus impuestos y se toma sus vitaminas. Pero su nombre es completamente relacionado con las películas para adultos.
Ambos fueron fichados para el filme “The Canyons”, el cual ya se está rodando. Los actores fueron vistos en una cafetería de Los Ángeles y en menos de lo que canta un gallo, los paparazzi bloquearon la calle a ver cual tomaba la mejor foto. El resultado, miles de especulaciones sobre si Lohan y Deen ya estaban involucrados más allá de algo puramente profesional.
Pero las declaraciones que dio a la prensa James Deen fueron elocuentes y claras. Se reunieron para hablar del guion, tomaron agua, café y luego cada quien para su casa. “Definitiva y honestamente puedo decirles que Lindsay Lohan y yo no estamos teniendo sexo. En absoluto”, dijo el actor al medio “Animal New York”. Milagrosamente el trabajo los tiene muy bien portados, habrá que ver cuanto les dura.
Andrés Gutiérrez M. agutierrez@monumental.co.cr @andrescr13
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